El delito de lesiones es una figura jurídica clave en el derecho penal destinado a proteger la integridad física y mental de las personas. Constituye una infracción penal cuando alguien causa a otro un daño que menoscaba su salud física o psíquica y que requiere tratamiento médico o quirúrgico. En España, este delito está regulado en el Código Penal, específicamente en los artículos 147 y siguientes, que definen sus modalidades, grados y penas aplicables según la gravedad del daño y las circunstancias del hecho.
Concepto y regulación del delito de lesiones
El tipo básico del delito de lesiones se encuentra recogido en el artículo 147 del Código Penal español, que establece que quien cause una lesión que requiera tratamiento médico o quirúrgico será sancionado con prisión de tres meses a tres años o con multa. Este tipo básico protege la integridad corporal y la salud física o mental de la víctima, requiriendo para su configuración dos elementos esenciales: la necesidad de una primera asistencia facultativa y un tratamiento médico o quirúrgico posterior para la curación. La regulación también extiende esta protección a lesiones que demandan intervenciones psicológicas prolongadas, ampliando así su alcance a la salud mental.
El artículo 147.2 contempla el delito leve de lesiones, que no requiere tratamiento médico, sino solo vigilancia o seguimiento facultativo, con sanciones menos severas basadas en multas. También incluye la figura del maltrato de obra sin causar lesión, sancionado con multa, aunque en casos relacionados con violencia de género, las penas se agravan.
Lesiones agravadas y especiales
El Código Penal prevé diversas modalidades agravadas de lesiones, reguladas en los artículos 148 a 150. Por ejemplo, el artículo 149 contempla lesiones graves, como la pérdida o inutilidad de un órgano principal, deformidades graves o enfermedades físicas o psíquicas severas, con penas de 6 a 12 años de prisión. El artículo 150 sanciona lesiones de particular gravedad, menos severas que las anteriores pero aún graves, con pena de 3 a 6 años.
Además, el artículo 148 señala circunstancias que agravan las penas, como la alevosía o ensañamiento, que pueden aumentar los castigos hasta en dos años.
Lesiones por imprudencia
Las lesiones por imprudencia son reguladas en el artículo 152, que distingue entre imprudencia grave y menos grave, con penas ajustadas según la gravedad del daño y el grado de responsabilidad. De especial atención es la imprudencia profesional, donde se añade además la inhabilitación para el ejercicio de la profesión o cargo por períodos de hasta cuatro años, protegiendo especialmente el ámbito sanitario.
Procedimiento y persecución penal
El delito de lesiones puede perseguirse de oficio o a instancia de parte, dependiendo de si se trata de un delito grave o leve. Las lesiones leves y ciertas formas atenuadas requieren denuncia de la víctima para iniciar el proceso penal, mientras que las graves son perseguidas automáticamente por las autoridades.
Tabla resumen de artículos y penas principales
| Tipo de lesión | Artículo | Requisitos | Pena |
|---|---|---|---|
| Lesiones básicas | 147.1 | Daño que requiere tratamiento médico o quirúrgico | 3 meses a 3 años prisión o multa |
| Delito leve de lesiones | 147.2 | No requiere tratamiento médico, solo vigilancia y seguimiento | Multa de 1 a 3 meses |
| Maltrato de obra (sin lesiones) | 147.3 | Golpes sin lesión | Multa de 1 a 2 meses |
| Lesiones graves | 149 | Pérdida o inutilidad de órgano principal, deformidad grave | 6 a 12 años prisión |
| Lesiones de particular gravedad | 150 | Pérdida o inutilidad de órgano no principal, deformidad | 3 a 6 años prisión |
| Lesiones por imprudencia grave | 152.1 | Según resultado, con agravantes incluyendo inhabilitación profesional | 3 meses a 3 años o más según grado |
Reflexión final
La regulación detallada de los artículos 147 a 156 ter del Código Penal español garantiza un marco normativo exhaustivo para abordar las distintas formas y grados del delito de lesiones. Esta normativa se actualiza y adapta, fortaleciendo la protección de la víctima y estableciendo sanciones proporcionadas a la gravedad del daño. Comprender estos aspectos es esencial para valorar las consecuencias legales de agredir a otra persona y para la defensa adecuada en procedimientos penales actuales.


